Laroles es otro típico pueblo alpujarreño, el último de La Alpujarra alta granadina. Desde aquí se puede ver incluso un trocito de la playa almeriense.
Es temprano. Escucho las voces de los chavales y chavalas que están entrando al colegio de aquí al lado, lo cual me dice que es hora de salir a pedalear. Me despido de las hostaleras y emprendo mi camino. Hoy no tengo rutómetro transandulero, asi que, hasta Instincion, el camino transcurre por carreterillas secundarias, que por esta zona, son poco transitadas.
Después de Fondon, hay un tramo de carretera que está en obras. Los coches están parados, esperando la orden de avanzar, pero a mi me dejan pasar. Los obreros de las apisonadoras, escavadoras y camiones, me miran como un bicho raro, aunque yo continúo pedaleando, sin piedad, por el barrizal, durante unos tres kilómetros, hasta llegar a la zona asfaltada.
El trayecto hasta Instinción transcurre sin contratiempos, tan sólo miro de vez en cuando hacia atrás, para observar cómo se alejan poco a poco las cimas blancas de Sierra Nevada. Instinción está situado entre la Sierra de Gador y el comienzo del desierto de la Tabernas. Es curioso, el contraste de ver las dunas de arena y justo detrás la nieve en las montañas.